jueves, 12 de febrero de 2009

Puerto Casado y la lucha por la tierra propia

La historia de este pueblo tan marginado por las autoridades nacionales, allá en los confines del país donde nuestros progenitores han dado sus vidas para defender la soberanía de nuestros pueblos, comenzó hace más de 100 años.

Puerto Casado es un pueblo fundado en épocas de colonia, llamado primero Ángeles Custodios, y al que luego se le impuso el nombre de Puerto Casado debido al nombre del comprador de esas tierras, adquiridas a través de las leyes 1883 y 1885. Gracias a estas leyes, terminada la Guerra del 70, el empresario argentino Carlos Casado adquirió más de cinco millones y medio de hectáreas, lo cual constituye el 23% del Chaco paraguayo y el 14% del territorio nacional para la industria taninera.

La compra además fue ilegal, dado que según el Decreto Reglamentario de la Ley de Venta de Tierras Públicas (promulgado por el entonces Presidente de la Republica, Bernardino Caballero), la extensión máxima que podía transferirse a una persona era de 220 leguas cuadradas, mientras que Casado adquirió 3.000.

En aquel entonces, entre los años 1890 y 1930, se deforestaron los bosques de quebracho y se explotó el tanino para luego (a partir de la década del ‘30) sustituirlo por otros productos de uso industrial. Una vez sustituido el tanino, este pueblo, como tantos otros de las orillas del río Paraguay, quedó olvidado y en manos ajenas.

Según el Padre Zíslao Ksiasek, párroco de la zona, a mediados de los 90’s parte del latifundio se ofertaba en la Bolsa de Valores de Buenos Aires y a mediados del año 2.000 la Secta Moon compró 600 mil hectáreas incluyendo el Municipio de Puerto Casado, con unas 8.000 personas, entre ellas paraguayos latinos y la comunidad indígena mascoi. Antes de eso la empresa de Carlos Casados le donó al municipio del pueblo 260 hectáreas.

La industria Carlos Casado funcionó casi 100 años, decayendo paulatinamente en su producción a partir de la década de los `80. Y en el año 1997 fue cancelada toda actividad productiva con el propósito de reorientar su inversión a través de la agricultura y la cría de pescado. La sorpresa llegó cuando en octubre del año 2.000 se presentaron representantes de la empresa Carlos Casado conjuntamente con representantes de Victoria S.A. (perteneciente a la Secta Moon) informando a la población que a partir de la fecha ya no dependían más de Carlos Casado sino que de la nueva empresa, afirmó el Padre Ksiasek.

Según Ramón Maldonado, poblador de la zona, los casadeños en épocas de la industria Carlos Casado tenían trabajo en la empresa, pero con el tiempo, poco a poco fue obstaculizándose el acceso a los recursos (las tierras, maderas, incluso el agua) para todos los pobladores. Cuando la Secta Moon compró todas las tierras, los suministros que estas proveían a la población fueron restringidos y los habitantes fueron condicionados a vivir sólo un año más en sus territorios, comentó Maldonado.

De esta manera, contó también Maldonado, la empresa Victoria S.A. viene acorralando a los pobladores de Casado desde hace tiempo, cerrando ríos, caminos y restringiendo el acceso a los montes de donde la gente saca leña para su uso diario, comienza a alambrar e impide el acceso a su territorio.

Victoria S.A. y las inversiones

Sobre lo que muchos políticos y sectores empresariales del país argumentan, sosteniendo que todo intento de expropiación a Victoria S.A. conseguiría únicamente ahuyentar a esta empresa y sus inversiones en el país, el Padre Zíslao Ksiasek comentó que la empresa coreana no posee ninguna clase de proyectos, “basta visitar la población de Puerto Casado para comprobarlo”, dijo. Recién a partir de que se promulgó la ley de expropiación, los empresarios se sintieron amenazados y empezaron a plantar algunas hectáreas de eucalipto y mandar a limpiar los alrededores para justificar que dan trabajo, a parte de construir un imponente templo de la secta, por supuesto.

Por otra parte, la empresa fue disminuyendo la cantidad de personales, a la par que aumentaron la cantidad de horas trabajadas de 8 a 12 horas a los pocos trabajadores que quedaron. Y para continuar con sus ahorros a costa del bolsillo de los trabajadores, redujo también los salarios a apenas 600.000 guaraníes, pagándolos en forma fraccionada, tal como comentó Ramón Maldonado.

La lucha por la tierra

A partir de la compra de las tierras por parte de la Victoria S.A. comienza la lucha por la tierra propia por parte de los casadeños, formándose una comisión multisectorial pro-tierra que va tomando fuerza con el transcurrir de los tiempos. Esta comisión tiene la reivindicación de la expropiación de una parte de las tierras que poseen en ese lugar la empresa coreana.

En principio, los casadeños pidieron 152 mil hectáreas, pero a partir de la presentación del proyecto de ley que planteaba la expropiación de 52.000 hectáreas, presentado en junio de 2005 por el senador José Morínigo (Partido País Solidario), sólo reclaman esta cantidad. El proyecto fue aprobado en agosto del mismo año por la cámara de Senadores y el 22 de septiembre por la cámara de Diputados. Cuatro días después fue promulgado por el Poder Ejecutivo.

El 24 de marzo de 2006 la Secta Moon presentó ante la Corte Suprema de Justicia una acción de inconstitucionalidad contra dicha ley.

Según comentó Ramón Maldonado, la empresa coreana pretende donarles tierras ubicadas en una zona de frecuentes inundaciones, lo que las hace impropias para desarrollar cualquier tipo de emprendimientos. Por otra parte, esas tierras se encuentran a unos 70 kilómetros del casco urbano, lo que implicaría que los habitantes de Casado tengan que dejar el territorio en que vivieron y se arraigaron a lo largo de más de 100 años. En otras palabras, significaría empezar todo de nuevo.

Maldonado agregó además, que la Junta Municipal local promulgó (en unanimidad) una ley en la cual manifiesta su rechazo a acatar una nueva ley de donación promulgada en el Parlamento.

La última bofetada al pueblo casadeño

Los Senadores Juan Manuel Marcos, Alfredo Luis Jaeggli (ambos del PLRA) y Ronaldo Dietze (PPQ) presentaron un anteproyecto de ley que deroga la ya promulgada en el 2005 y acepta a cambio una donación de 30.000 hectáreas, que fue votado en la cámara alta del Parlamento el pasado 17 de mayo. El proyecto fue aprobado con 23 votos a favor, en su mayoría de los senadores opositores.

Este hecho fue una verdadera bofetada al pueblo casadeño que, tras organización y múltiples movilizaciones, logró la promulgación de la ley de expropiación del 2005 y hoy, tras manipulaciones y burlas a las necesidades de ese pueblo, ve truncado ese proyecto.

Lo irónico del caso es que los promotores de este proyecto de anulación de la expropiación (y que le dieron mayoría en el parlamento), son los principales partidos de la Concertación Nacional, desde la cuál hablan del cambio, de la necesidad de un país diferente. ¿De qué cambio están hablando? Al parecer de un Estado que defienda aún más los intereses de los grupos oligárquicos y de las empresas multinacionales en detrimento de los sectores populares siempre excluidos en nuestro país.

Los pasos siguientes

El proyecto de anulación de la expropiación deberá ser tratado en la Cámara de Diputados antes de que transcurran los 90 días desde su tratamiento en el Senado. Es por esto que el pueblo casadeño, que no parará en su lucha por el derecho a la tierra, necesita hoy del apoyo y la solidaridad de todos los sectores populares organizados.

Todos aquellos que soñamos con un Paraguay diferente, debemos tener en claro que permitiendo abusos y manipulaciones de este tipo, sólo estaremos contribuyendo a fortalecer el país del hambre y la miseria, de la exclusión y la pobreza, en fin, el país de los que siempre se han beneficiado con el sufrimiento de todos nosotros. Es por eso que hoy debemos decir: ¡Somos todos casadeños!

¿Qué es y que hace la Secta Moon?

La Secta es una mafia financiero-teológica fundada a mediados del siglo XX por Young Myung Mun (autoproclamado Reverendo Moon), un monje de Corea del Sur, radicado en Estados Unidos a partir de 1971.

La Secta posee más de 100 empresas en todo el mundo, dueña del Wahington Times, el News World y Tiempos del Mundo. Entre otras cosas, sostuvo a la mayoría de las dictaduras latinoamericanas y en Paraguay, muy cercano al dictador Stroessner, financió al GAA (Grupo de Acción Anticomunista).

La Secta además está haciendo fuertes inversiones en Uruguay, Brasil y Argentina en todo lo que tiene que ver con bancos, universidades y, por supuesto, en la compra y explotación de tierras productivas. Posee mucho interés en el Acuífero Guaraní (la cuenca subterránea de agua dulce más grande del planeta), el proyecto de la Hidrovía (que conectaría los ríos Paraguay, Paraná y Río de La Plata) y la ruta Bioceánica. Precisamente, Puerto Casado se encuentra en el empalme entre la ruta brasilera que cruzaría el río Paraguay y atravesaría Bolivia para llegar hasta el Pacífico. Además, éste sería un proyecto decisivo en cuanto al envío de soja al Pacífico, teniendo en cuenta que Paraguay se está transformando en uno de los principales productores de soja.

Fuente: http://www.prensarural.org/paraguay20050805.htm

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